Esta interrogante ha perseguido al ser a lo largo de su historia y ha logrado una eterna polémica en cuanto a concepción del mismo. Algunos tienen un punto de vista más liberal, y otros totalmente contrario. En la siguiente entrada intentaré plasmar mi definición de lo que es amar para mí: tengo 15 años, que aun me falta mucho por vivir pero aun creo que lo sé todo de todo. Tal vez puedo saber algunos puntos, tal vez en otros no, tal vez tengas algo fundamental que añadir... Quién sabe, el botón de comentarios siempre está listo para ti, porque vale la pena. Empecemos.
Amar:
Es aceptar la oportunidad de conocer a alguien desde un punto de vista diferente. Aprender a verlo verdaderamente y descubrir que hay debajo de esas mascaras y defensas... Aprender a contemplar con un eterno cariño sus sentimientos más profundos, sus temores internos, sus carencias, sus esperanzas, sus alegrías infinitas, su dolor y sus anhelos. Comprender que debajo de todo lo que el resto del mundo ve en su superficialidad, existe un corazón sensible en busca de una incondicional mano amiga y una sonrisa sincera. Alguien que lo pueda hacer sentir como en casa. Creo en el fondo que todos, sin excepción, buscamos eso. Hasta la persona más fría, solo que aun no se ha percatado.
Paralelamente, significa honrar la identidad de la persona y apreciar honestamente su grandeza. Percatarte, que este ser es una expresión única e irrepetible de vida. Que nunca existió, existe ni existirá nada como él. Y aferrarte más a él/ella por ello.
También significa brindarle a la otra persona el chance de ser escuchado, brindarle un espacio en el que pueda descubrirse a sí mismo sin miedo a ser juzgado. Un lugar en el que sienta confianza de abrirse sin ser forzado a revelar ciertos detalles privados y en el que sea consciente que tiene derecho a elegir su propio camino (aunque no coincida con el tuyo). Es dejarle descubrir su verdadero "yo" a su manera.
Es apreciarlo sin condiciones, sin juzgarlo ni reprobarlo. No obligarle a que se amolde a tus ideas, no es pedirle que actué de acuerdo a tus expectativas. Eso sería esclavitud.
Significa... valorar al otro por ser quien es, no por quien tu quieres que sea. Es confiar en su capacidad de aprender de sus errores y de levantarse de sus caídas más fuerte y más maduro. Y que cuando lo haga, estar ahí para manifestarle tu fe y confianza.
Pero no solo consiste en el otro. Amar es atreverte a mostrarte indefenso, quitarte tú también tu careta. Mostrar transparencia. Descubrir frente al otro tus propios sentimientos, tus aéreas vulnerables y dejar que te conozca tal y como eres: sin adoptar actitudes prefabricadas para causar impresiones favorables. Es exponer tus deseos y necesidades, sin esperar a que el otro se encargue de saciarlas. Es dejar correr tus ideas sin intención de que esté de acuerdo contigo, sentir el privilegio de ser tu mismo frente a alguien... y así, ir encontrando de a pocos facetas de ti misma nuevas y distintas. Es ser veraz, sin miedo, sin vergüenza. Prácticamente decir con una mirada cristalina; "Este soy yo, y quiero compartirlo contigo. Me agradaría que lo recibas."
Además, amar es poder comprometerte voluntariamente y responder siempre a la necesidad de desarrollo personal del otro. Es creer en el otro cuando de si mismo duda y contagiarle tu vitalidad, optimismo y entusiasmo cuando se encuentre en estas situaciones. Apoyar cuando flaquea, animar cuando titubea, tomarlo de las manos cuando se siente débil, acariciarlo dulcemente cuando se entristece, no dejarte arrastrar por su desdicha.
Compartir el presente por el simple hecho de querer estar juntos. No ataduras, no obligaciones impuestas. Todo necesita ser espontaneo.
Exige ser suficientemente humilde para recibir su ternura y su cariño, dejando de lado el papel del que nada necesita. Aceptar lo que se te ofrece sin exigir que te de lo que no quiere o no desea. Es estar eternamente agradecido a la vida por el prodigio de su existencia y sentir en el otro una autentica bendición en el camino de la vida. Disfrutar la experiencia de estar uno con el otro, ya que el amar siempre será una aventura incierta y el mañana no cambiará nunca su forma de incógnita. Es vivir cada pequeño momento como si fuese el último... de tal manera, que cada encuentro no sea monótono. Si no, intenso y profundo. Lograr que lo cotidiano que se vuelva una infinita nueva creación distinta y milagrosa.
Aprender a expresarte no solo con palabras, sino también con gestos, sonrisas, caricias, abrazos, besos, etc. Y con este nuevo lenguaje hacerle saber y sentir cuanto lo valoras por ser quien es y cuanto aprecias su belleza interior (aun aquellas que el mismo desconoce). Es ver su potencial y colaborar a que florezca este a su propio ritmo. Es hacerle sentir que este desarrollo te importa honestamente y que cuenta contigo para lo que sea. Es permitirle descubrir sus propia capacidades y desvelar ante sus ojos el tesoro que lleva dentro. Hacerle ver que su vida esta aun mas llena de sentido.
Es establecer tus propios límites y mantenerte firmes a ellos. Respetarte a ti mismo y no permitir que el otro trasgreda tus principios. Es tener tanta confianza en ti y en el otro, que puedas sentirte libre de expresar tu enojo sin ofenderlo y puedas dar a conocer lo que te molesta sin herirlo o lastimarlo, sin temor a que su relación se perjudique. Así mismo, es reconocer y respetar sus límites, verlo con aprecio sin idealizarlo, disfrutar los acuerdos y aceptar los desacuerdos. Y si llegase el dia en que sus caminos divergiesen sin remedio, demostrar que el amar es ser capaz de darse una despedida en paz y armonía, de tal manera que ambos componentes recuerden con gratitud los momentos vividos.
Quiere decir ir más allá de su individualidad. Es percibirlo y valorarlo como una muestra de la humanidad entera. Ya que, a fin de cuentas, amar a un ser es amar a la naturaleza humana en su totalidad. Es amarte a ti mismo.

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